Misiones
Este ministerio está coordinado por el pastor fundador Carlos Ernesto Díaz y a quien Dios le ha puesto en el corazón, desde el principio de su conversión el fundar iglesias en diferentes lugares de Venezuela como: Palotal, San Antonio del Táchira y Ureña siendo su pastor y mentor el Reverendo Satirio Dosantos. Luego Dios le llamó para los EEUU más exactamente a Miami en donde dió inicio al ministerio Centro Cristiano Ebenezer [¿Porque nos llamamos Ebenezer?], lugar donde funciona la Sede Central del ministerio familiar como él le llama, ya que la idea no es tener un concilio más, sino un ministerio de familia, donde el único protagonista es Jesucristo y quien es el único que puede, porque ya lo hizo al salvar las almas en la cruz del calvario.
Nuestro trabajo dice el pastor Carlos es cumplir con la misión que nos fue dada de ir por todas la naciones haciendo discípulos y no adeptos, ya que los adeptos forman religiones bajo el liderazgo de un hombre con los resultados funestos que esto deja. Nosotros el Centro Cristiano Ebenezer somos un “estilo de vida diferente”, bajo los parámetros de la Palabra de Dios sin religiones, legalismos, ni normas de hombres que son las que entorpecen el verdadero propósito de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús.!
Dios nos ha permitido abrir obras en North Miami y Margate en el estado de la Florida y por un claro llamamiento se inicio en el año 1996 la obra misionera en el Perú como podrá ver en nuestro portal del mencionado país. De igual manera sostenemos relación y apoyo desde el inicio en el trabajo de Venezuela en la ciudad de Valencia y en un crecimiento sin precedentes la obra del centro Cristiano Ebenezer se ha extendido a Colombia contando con el Aval del que considero mi pastor desde hace 30 años al Reverendo Satirio Dosantos.
La obra misionera es todo un reto ya que no siempre se puede decir que se han consolidado los trabajos, pues algunos fracasan o toman su propio rumbo de independencia y a lo cual consideramos que se tiene derecho ya que la Palabra de Dios así lo determina pues solo nos debemos al Salvador y Señor.
Pero lo interesante es que mientras en nuestro corazón arda la llama de “ir” pues hay que ir con o sin recursos y la verdad que la experiencia de encontrarnos a Dios como un proveedor en el momento oportuno nos ratifica que estamos en el propósito que Dios encomendó para mí en lo personal y para mi linda familia, que no escatima esfuerzos para acompañarme mucha veces en condiciones infrahumanas como fueron los primeros tiempos de cada lugar, como por ejemplo dormir por mas de dos meses en el suelo de un apartamento en North Miami, alojarnos en hostales en Comas un distrito cerca de Lima y muchas otras grandes experiencias muy lindas y que no las consideramos como el precio de la obra, sino como el gran regalo y oportunidad que mi Dios nos da de ser su manos, pies, brazos, cuerpo, etc.





