¿Por qué SIERVOS DE DIOS?
Según la Palabra de Dios, un siervo es alguien que entiende y sabe lo que su maestro quiere que haga, es el que le pregunta al “Maestro”…… ¿Qué hay que hacer? Es el que permanece como el barro en las manos del alfarero y aun terminada la obra en su vida continua en las manos del alfarero, en otras palabras no sale a realizar su propia visión, sino a ser usado como vasija para lo cual fue hecho.
Hay un gran confusión con la palabra visión y siervo, hay una mala interpretación, entre la voluntad de Dios y “yo quiero que Dios me respalde” razón por la cual son tantos líderes espirituales que se están perdiendo en medio de un mar de competencias para ver ¿Quién está haciendo la obra más grande o de mayor proyección?, síndrome que está atacando auspiciado por el enemigo a un gran grupo de creyentes que caminan de lugar en lugar, preguntando….. y ¿Cuál es la visión de esta iglesia?
Yo pienso que la pregunta correcta es ¿aquí también se hace la voluntad de Dios?, pero la respuesta podría decepcionar al buscador de visiones.
Quiero concentrarme en algo que es muy claro, y es que cuando yo me acerco a Dios como siervo, Él primeramente me moldeara, hará de mí un instrumento según el uso que me quiere dar para lograr sus propósitos. En otras palabras yo no recibo órdenes de Dios para luego cumplirlas, lo que pasa es que en las manos de Dios mi vida se ajusta a la comodidad del creador, entiendo: ¿para qué fui llamado, escogido, apartado y bendecido. Entiendo que no depende de mi astucia, capacidad de entendimiento, fluidez en la palabra y mucho menos unción milagrera, ya que eso solo son señales divinas o sea de Dios y para su gloria y respaldo de su Palabra, pues de lo contrario se crearía entre los escogidos la idolatría y el hombre caminara buscando al hombre ungido. Pero la mala noticia es que todo lo que se interpone entre Dios y el hombre es idolatría (me ha tocado escuchar “Dios primeramente y el servo fulano de tal).
Consideremos que con Dios primeramente es suficiente, pues no fue Dios primeramente y luego Elías los que hicieron descender fuego del cielo, ya que Elías no tenía ningún poder para hacer lo que tenía que hacer y solo tenía que hacer lo que tenía que hacer (quedo claro verdad) ya que la gente lo único que tenía que reconocer que Dios era el verdadero y único Dios.
Si no miramos lo que están haciendo los otros ministerios, entonces Dios no nos tiene que estar parando, para hacer lo que no tenemos que hacer y lo mejor que podemos hacer es entrar en una clara relación de amor con el Creador, aprender a conocerle y eso solo se logra en la intimidad de la oración y así entendemos cual es el tiempo de actuar en los planes de Dios. Lo cual nos quita todo cansancio, propensión a la amargura, tendencia al desanimo, desequilibrio emocional por la envidia y hogares de cristianos en crisis de actitud.
Estemos seguros que cuando Dios quiere hacer algo en nuestras vidas. Él nos lleva desde donde estamos hasta donde Él quiere que estemos, y entonces es bueno esperar pacientemente, para que descubramos las cosas grandes y ocultas que tiene preparadas para nuestra satisfacción y alegría de haber hecho su voluntad y no la voluntad de muchos hombres que se quieren tomar la vocería de Dios, anulando la sensibilidad del Espíritu Santo quien es nuestro consolador y guía de los siervos de Dios.
“Pongámonos atrás del Padre, miremos lo que está haciendo y esperemos nuestro momento para llegar a la meta final”.
CARLOS ERNESTO DIAZ
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